ARTÍCULO DE OPINIÓN

ARQUITECTURA FLEXIBLE

Los edificios que han quedado obsoletos por no cubrir las necesidades actuales de la sociedad, han venido a ser un tema importante en el quehacer del arquitecto, dejando como aprendizaje que no solo se debe diseñar para un uso en específico, sino que la arquitectura debe tener la capacidad de ser adaptada con el paso del tiempo.

En la actualidad, uno de los principales retos que enfrentan los arquitectos, es la adaptación de edificios que en un principio fueron concebidos para un género en específico y ahora deben remodelarse de tal manera que sigan siendo útiles ante las exigencias de una sociedad floreciente.

Existen un sinfín de edificios que han sido adaptados, pero ¿se ha logrado habitar satisfactoriamente cubriendo las exigencias actuales? En mi opinión, esta área del quehacer del arquitecto, aún no se ha tratado con la seriedad debida, provocando así, que la adaptación de los edificios tengan notables deficiencias que van desde vinculaciones inapropiadas, hasta la incomodidad de los usuarios para realizar sus actividades básicas.

En el centro histórico de la ciudad de Colima, se observan claros ejemplos de adecuaciones, por ejemplo, existen edificios que fueron diseñados como casa-habitación y ahora se han remodelado para que funcionen como oficinas administrativas; es entonces, que quedan en evidencia las deficiencias tales como: vinculaciones inapropiadas, circulaciones estrechas, ventilación e iluminación natural inadecuada.

La justificación de los arquitectos se basa en “es lo que se pudo hacer” o “para esto no fue diseñado”, pero en la mayoría de los casos no se detienen a analizar un poco más y al menos llegar a una solución que brinde al usuario espacios dignos y habitables.


Hoy en día, existen maneras de evitar que la arquitectura se convierta en un simple monumento inútil. El diseño de los edificios de planta libre permite al arquitecto tener la libertad de modular mediante una estructura inamovible, de tal manera que con el paso del tiempo, los muros ajenos a dicha estructura puedan ser readaptados a las nuevas necesidades, generando espacios adecuados para los diferentes tipos de usuarios.

POR: Sade Zagneethe Valdez Ochoa